Descubrir Dinamarca es desenvolver cuidadosamente un país lleno de sorpresas . Sus bellas regiones , piezas de un puzzle formadas por diversos paisajes y de gran interés cultural , conforman un crisol que deja absorto a aquéllos que la visitan .
Sus más de 400 islas ofrecen una visión incomparable . Desde los paisajes literarios bañados por lagos protegidos y casas solariegas , bosques , playas y acantilados de creta , el país abre un mundo de ensoñación , propio de los cuentos del autor danés Hans Christian Andersen . La maravilla de sus estrechos fiordos , el silencio de los puertos , y las playas vírgenes , acantilados , atípicas rocas , iglesias redondas , coquetos pueblos , testigos de la más bella tradición marinera .
Los amantes de deportes acuáticos encuentran el paraíso al oeste de Jutlandia , donde las playas de arena blanca y su estratégica situación geográfica permiten la práctica del surf , windsurf o kitesurf , así como pescar , montar a caballo , jugar al golf , hacer senderismo por las dunas o plantaciones y como en todo el territorio danés apreciar la historia y el arte .
Cada rincón pincela una estampa colmada de sentimiento como la isla de Fionia , " El jardín de dinamarca " donde las vacas pastan en sus campos aromatizados con lilas , mientras sonríen los molinos de agua frente a majestuosas casas señoriales .
Y para los más intrépidos el redescubrimiento de la isla de Groelandia , a miles de kilómetros de Dinamarca , donde se alzan icebergs gigantes , glaciares y donde habitan las especies nórdicas como ballenas , focas o renos . Un paisaje natural donde lo antiguo palpita con las corrientes más modernas .
Con sus chispeantes ciudades repleta de museos , festivales , sintonías de jazz y arte tradicional y ecléctico . Un paraje donde los bares entonan música a la luz de las velas y las calles se presentan bellamente adoquinadas de gravilla y lejos de la contaminación de las grandes ciudades .
Quizás por ese equilibrio entre su espectacular naturaleza y cultura los daneses se presentan como un pueblo abierto , tranquilo , amante del arte y la cultura , así como trabajador nato , donde predomina la igualdad antes que el éxito personal , algo que denominan Janteloven o Ley de Jante .
Su faceta artística se aprecia en la artesanía del vidrio , cerámica , el diseño danés , la arquitectura , la música con sus espectáculos de danza y ópera , la pulcra decoración de sus locales , el número de salas de música por todo el país , o el cine , el cual ha dado figuras tan especiales como el director danés Lars von Trier o el actor Vigo Mortensen .
Una tierra cuasi utópica como utópico es el distrito de Cristiania , dentro de Copenhague . Este barrio , experimento social danés , se presenta lleno de arte , en cada casa , restaurante , tienda o espectáculo de calle .
Dinamarca es un paraíso para todos los gustos donde el espíritu se enriquece ante cada descubrimiento .
La Sirenita Del Báltico
Una estatua de bronce de una sirena custodia el horizonte marino en Copenhague . Es el símbolo de un territorio que se asoma al Báltico con la misma gracia que las ninfas del mar . La riqueza de su historia y su natural belleza , esparcida por un territorio irregular repartido entre las aguas , hacen de Dinamarca un destino fascinante . El país que se debate entre la Vieja Europa de tierra firme y el frío escandinavo , tiene mucho que contar a todo aquel que se acerque a conocerlo . Los daneses son amables y hospitalarios , lo que hace este destino aún más atractivo .
En Dinamarca encontrará ciudades modernas que conviven con aldeas tradicionales en un marco natural envidiable . Además de un variado paisaje que salta de las islas al continente en un atrevido contraste . Podrá realizar excursiones por su vasto territorio y navegar en cruceros por sus islas , visitar monumentos y disfrutar de las numerosas actividades que propone este dinámico país .
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